miércoles, 18 de julio de 2012

Porqué es inútil que se pida una reimplantación del IVA sobre bienes de lujo

Seguramente habeis visto esta petición en los social media que utilicéis:
http://www.change.org/es/peticiones/reimplantaci%C3%B3n-del-iva-de-lujo-de-al-menos-el-33?utm_source=action_alert&utm_medium=email&utm_campaign=7683&alert_id=wczsCYzweS_tbpSRhULiG
¿habéis reflexionado sobre ello antes de firmarlo? ¿habéis llevado a cabo un análisis de la petición alejado del "velo de la lucha de clases" o del cabreo porque los ricos no pagan?
La imposición sobre el consumo es un éxito recaudatorio cuando recae sobre bienes de primera necesidad ¿por qué? En términos económicos estos bienes están caracterizados por lo que en economía se conoce como baja o nula elasticidad de la demanda respecto del precio ¿Qué quiere decir esto? Simple y sencillamente, el concepto de elasticidad en economía nos indica la sensibilidad que la demanda de esos productos tienen a las variaciones de sus precios. Cuando hablamos de bienes con elasticidad precio de la demanda baja o nula, no estamos hablando sino de bienes cuya demanda no reacciona ante incrementos en el precio. Gráficamente tendríamos la siguiente situación en caso de que un bien con demanda inelástica


Como puede verse en esta sencilla figura, la cantidad demandada permanece invariablemente en Q* sea cual sea la cantidad ofertada, lo que da como resultado variaciones en el precio y no en la cantidad. Esto sucede con bienes que no tenemos la capacidad de sustituir por otros más baratos. Pensemos por ejemplo en el agua o en los alimentos más básicos destinados a asegurar nuestra supervivencia.
Cuando las medidas impositivas recaen en este tipo de bienes, desde el punto de vista recaudatorio – obviamente desde otros puntos de vista, este tipo de medida es regresiva y bastante injusta para la gente que se sitúa en tramos bajos de renta - , son todo un éxito pues al no poder renunciar al consumo de tales bienes. Una subida de los tipos de IVA como las que han tenido lugar en España nos mostraría una situación como la ilustrada: si suponemos que el equilibrio del mercado se encuentra en P3, un aumento de los tipos impositivos sobre el consumo, dado que este impuesto esta configurado para que sea trasladado al consumidor final, nos llevará hasta P2 o P1, en función de la cuantía de este.
Esto no ocurre, sin embargo, cuando hablamos de lo que se denominan bienes de lujo. Este tipo de bienes están caracterizados por la situación contraria: elasticidad precio de la demanda alta. Es decir, existen bienes sustitutivos que pueden ser consumidos en lugar de estos e incluso pueden dejar de ser consumidos perfectamente sin que ello afecte a la supervivencia humana. Luego la incidencia impositiva sobre estos bienes es relativamente baja.
Además no debemos olvidar, a efectos mucho más prácticos, que en la mayoría de los casos el propietario de esos bienes de lujo no es una persona física sino una persona jurídica (o empresa). Estas personas jurídicas, tal y como se instrumenta el impuesto sobre el valor añadido deben llevar a cabo liquidaciones periódicas de IVA, donde el IVA que la persona jurídica ha soportado en sus compras se enfrenta al IVA que ha repercutido en sus ventas y se liquidan las diferencias (bien con pagos a la Hacienda pública, bien con ingresos por parte de la Hacienda pública en función del resultado de la liquidación). Jugando a ser adivino, es muy posible, que buena parte del IVA que se pretenda cobrar por el consumo de esos bienes, en caso de que puedan encontrar la manera de hacerlo a través de personas jurídicas acaben siendo transferencias del Estado a esas personas jurídicas por el incremento del IVA soportado que eso supondría.
Así pues, la solución no es que los que son capaces de consumir bienes de lujo tengan un tipo más alto, sino que el tipo impositivo sobre los bienes de primera necesidad sea bajo. No es a la lucha de clases – en caso de que ese término deba ser usado hoy – a lo que hay que apelar, sino a la responsabilidad en la toma de medidas.
Cuando la difusión a través de las redes sociales es tan poderosa, es necesario que los promotores de determinadas medidas sean también responsables de lo que proponen. En economía antes de hacer cosas es muy necesario saber cuáles son los mecanismos de difusión del efecto y si realmente conseguimos el objetivo perseguido. No os dejéis llevar por lo que escucháis en la TV.

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